Antonio Martínez Martínez, quien desempeña sus funciones en el área de administración y operaciones de Infinity Gaming, con foco en análisis de rendimiento, soporte a la actividad comercial y elaboración de informes para la toma de decisiones, ha escrito un artículo muy interesante que reproducimos íntegramente:
Algo que se repite mucho en el sector.
Hay una idea bastante extendida:
Si una instalación no funciona, el problema es la máquina.
Con el tiempo he aprendido que, muchas veces, el problema no es el producto, sino la operación que lo rodea.
Una buena máquina puede verse penalizada por cosas tan poco visibles como:
– tiempos de respuesta largos ante incidencias
– falta de seguimiento tras la instalación
– ausencia de mantenimiento preventivo
– decisiones tomadas sin contexto operativo
– desconexión entre equipos técnicos y comerciales
Nada de eso sale en los informes diarios, pero todo eso impacta en el resultado.
La diferencia entre una instalación que “aguanta” y una que se consolida suele estar en cómo se gestiona el día a día, no en grandes cambios ni en medidas agresivas.
En operaciones, muchas veces mejorar no es hacer más, sino hacer mejor y de forma más consistente.
Y eso, en un sector regulado y sensible como el nuestro, marca la diferencia entre corto plazo y sostenibilidad.
En operaciones, el valor casi siempre está en lo que no se ve.
Y eso, con el tiempo, es lo que marca la diferencia.
¿Os habéis encontrado con casos donde el rendimiento mejoró solo ajustando la operativa, sin tocar el producto?













