Bosnia y Herzegovina está revisando en profundidad su marco fiscal aplicable al sector del juego, un movimiento que podría tener implicaciones relevantes no solo a nivel nacional, sino también como referencia para otros mercados europeos. En el centro del debate se encuentra una propuesta legislativa que plantea eliminar la histórica exención del IVA para la industria, incorporando a casinos y casas de apuestas al tipo general del 17%.
La iniciativa se justifica bajo el principio de “equidad fiscal”, alineando el tratamiento del juego con el de otros sectores regulados como el alcohol y el tabaco. Según los legisladores, el objetivo es corregir desequilibrios históricos y asegurar que la industria contribuya de forma proporcional a las arcas públicas.
Paralelamente, responsables políticos a nivel regional están impulsando un incremento sustancial de los ingresos procedentes del juego, con la intención de destinar parte de estos recursos a áreas sensibles como la sanidad, los programas de prevención y tratamiento de la adicción, así como a iniciativas de desarrollo comunitario.
Desde la perspectiva de los operadores, la eventual aplicación del IVA supondría un aumento directo de los costes operativos y una mayor presión sobre los márgenes. A ello se suma la necesidad de reforzar los sistemas de cumplimiento normativo y protección del jugador, en un contexto en el que los reguladores también ponen el foco en la competencia de operadores offshore y en el control de los canales de pago.
Aunque la propuesta todavía debe recorrer su tramitación legislativa y no está garantizado que llegue a convertirse en ley, el debate en Bosnia y Herzegovina refleja una tendencia más amplia en Europa: la evolución hacia modelos regulatorios más maduros, con una fuerte orientación social y una mayor exigencia fiscal para el sector del juego.













