La transmisión ilegal de deportes en streaming en el Reino Unido está creciendo con rapidez y cada vez más se sostiene gracias a la publicidad de operadores de juego no regulados. Según un informe de la firma de análisis Yield Sec citado por Bloomberg, los diez principales sitios de deportes pirateados del país acumularon 1.600 millones de visualizaciones en la primera mitad de 2025, cerca de un 33 % más que en el mismo periodo del año anterior.
El aumento está vinculado a los aficionados que buscan evitar el encarecimiento de las suscripciones legales y recurren a plataformas no autorizadas que ofrecen retransmisiones gratuitas o de bajo coste. Estos sitios, que emiten fútbol, boxeo, tenis o cricket, promueven de forma intensiva servicios de apuestas sin licencia y productos de criptomonedas, utilizando el deporte en directo como principal gancho para atraer audiencias masivas.
Yield Sec estima que los operadores de juego ilegales ya representan el 9 % del mercado británico, beneficiándose de no pagar impuestos ni cumplir con las restricciones que afectan a las empresas reguladas, lo que les permite lanzar promociones agresivas. Al mismo tiempo, su inversión publicitaria contribuye a sostener el ecosistema de la piratería, ampliamente difundido en redes sociales convencionales.
El fenómeno también conlleva riesgos para los usuarios. Datos de Nielsen indican que el 58 % de los británicos considera socialmente aceptable el streaming ilegal, aunque informes oficiales muestran que el 38 % vio deportes pirateados en directo en 2024. Empresas de ciberseguridad advierten que estos sitios suelen exponer a los espectadores a malware, estafas y robo de identidad: OpenText detectó amenazas de este tipo en el 90 % de las plataformas analizadas.













