La causa por los presuntos amaños de cinco partidos del CD Eldense alcanza la fase de juicio casi una década después de los hechos. La Fiscalía Anticorrupción, junto a LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol, acusa a ocho personas —entre ellas el representante del grupo inversor italiano que tomó el control del club, dos técnicos, cuatro futbolistas y el hermano de uno de ellos— de delitos de corrupción en los negocios y falsedad documental.
El ministerio público sostiene que el entramado operaba en España desde al menos 2015, aprovechando la delicada situación económica de clubes modestos para hacerse con su gestión y manipular resultados con fines lucrativos en el mercado de apuestas. En el caso del Eldense, el grupo inversor asumió el control en enero de 2017, fichó a gran parte de la plantilla y designó al cuerpo técnico, que presuntamente actuaba siguiendo instrucciones directas para predeterminar marcadores.
Para cada acusado se solicitan penas de hasta dos años y medio de prisión, cuatro años de inhabilitación y multas económicas. El propio Eldense ejerce la acusación particular tras resolver in extremis sus problemas de representación legal, lo que evitó una nueva suspensión del juicio.













