El informe Juego y Sociedad en España (XVII) 2026 analiza la evolución de las apuestas presenciales y advierte de una diferencia entre los resultados de las encuestas y las estimaciones basadas en los datos de actividad. Según el documento, aunque el porcentaje de personas que reconoce haber apostado presencialmente ha descendido, la participación real podría mantenerse en niveles similares a los de años anteriores.
La posible influencia de la «espiral de silencio»
De acuerdo con el informe, el porcentaje de encuestados que declara haber realizado apuestas presenciales pasó del 4% —unos 1,4 millones de personas— en el periodo 2018-2022 al 2,3%, equivalente a aproximadamente 800.000 personas, en los años posteriores.
El estudio plantea que esta diferencia podría estar relacionada con el fenómeno conocido como «espiral de silencio»: algunas personas podrían evitar reconocer públicamente que apuestan por temor al estigma social o a recibir juicios negativos. A partir de esta interpretación, el documento sitúa la estimación de apostantes presenciales entre el 4% y el 4,5% de la población de 18 a 75 años, lo que representa entre 1,4 y 1,6 millones de personas.
Esta cifra debe entenderse como una estimación recogida en el informe, no como un recuento directo de usuarios.
Un perfil mayoritariamente masculino y joven
El análisis del perfil sociológico, elaborado a partir de la media de los últimos tres años, muestra una marcada predominancia masculina. Los hombres representan el 88,6% de quienes declaran realizar apuestas presenciales, frente al 11,4% de mujeres.
La edad constituye otro de los rasgos destacados: el 72,6% tiene entre 18 y 35 años. Dentro de este grupo, el 40,3% corresponde a personas de entre 18 y 24 años y el 32,3% a quienes tienen entre 25 y 34 años.
En cuanto al estatus social, predomina el nivel medio-medio, con un 45,3%, seguido del medio-bajo, con un 22,8%, y del bajo, con un 17,1%. Por nacionalidad, el 88% son españoles y el 12% residentes extranjeros.
Aumenta el porcentaje que declara apostar semanalmente
Los datos de frecuencia recogidos en la tabla 14 del informe también reflejan cambios en los hábitos declarados. En 2025, el 24% de quienes reconocen apostar presencialmente afirma hacerlo todas las semanas, frente al 6% registrado en 2024.
Pese a este incremento, las apuestas ocasionales siguen teniendo un peso destacado: el 62,3% de los encuestados que declaran esta actividad asegura realizarla alguna vez al año.
Los resultados muestran, por tanto, dos tendencias que conviven en el análisis del sector: una reducción del porcentaje de población que reconoce apostar en las encuestas y un aumento de la frecuencia semanal declarada entre quienes sí admiten hacerlo. El informe interpreta la primera evolución a través de la posible influencia del estigma social, aunque esta explicación debe distinguirse de los datos directamente observados.














