Play’n GO envía a Bob a escalar en Tower Run Treasure Steps

| 16 de octubre de 2026

Una espada resplandeciente es un comienzo prometedor para una carrera como caballero. Elegir una torre repleta de monstruos para el siguiente paso es, cuanto menos, cuestionable.

Play’n GO lanza hoy *Tower Run Treasure Steps*, donde seguimos a Bob, un aspirante a caballero, en un ascenso impulsado por el optimismo y una experiencia más bien escasa.

La misteriosa Torre del Tesoro le plantea a este alegre y desaventajado protagonista todo tipo de desafíos. Pasarelas suspendidas, portales extraños y estructuras de piedra imponentes rodean la acción, mientras un gigantesco ojo flotante ejerce una vigilancia algo excesiva. Bob busca la Sala del Tesoro, pero es poco probable que los monstruos hagan que el trayecto sea precisamente cómodo.

En una cuadrícula de 5×5 con símbolos en cascada, las combinaciones ganadoras pagan en cualquier posición, y cada victoria carga el acertadamente llamado «Medidor de Victorias del Destino» (*Win-O-Meter of Destiny*). Las funciones *Wild Rift* y *Dimensional Multiplier* aparecen en las primeras etapas, mientras que lograr nueve victorias en una misma tirada desbloquea la Sala del Tesoro una vez que finalizan todas las cascadas. Para ser un lugar tan misterioso, la torre tiene una forma sorprendentemente organizada de gestionar el destino.

Dentro de la Sala del Tesoro, las monedas fijas (*sticky coins*) y los cofres «mímicos» cerrados cobran protagonismo en la función *Hold & Spin*. Los cofres revelan su valor oculto cuando su cuenta atrás llega a cero o cuando una llave los abre. Aunque el tesoro esté a la vista, hará falta un poco de paciencia.

Mientras tanto, el «Ascenso de Bob» (*Bob’s Ascent*) mantiene la aventura en marcha sobre la cuadrícula. Su escalada otorga premios instantáneos en puntos de encuentro cada 18 pasos, y el progreso se guarda de forma independiente para cada nivel de apuesta. El «Medidor de Victorias» se reinicia con cada tirada, pero Bob —siempre optimista— mantiene su posición.

«Es fácil simpatizar con Bob: tiene una espada brillante, un buen corazón y mucho más entusiasmo que experiencia», comenta Magnus Wallentin, embajador de juegos en Play’n GO. «Si lo metes en una torre llena de monstruos, la aventura adquiere un toque encantadoramente travieso. Puedes admirar su ambición mientras, en el fondo, te cuestionas su criterio».

La espada brilla. El ojo observa. Bob sube las escaleras. *Tower Run Treasure Steps* ya está disponible.