El conflicto entre los corredores de apuestas de los frontones vascos y la Liga de Empresas de Pelota continúa estancado y, por el momento, no se vislumbra una solución. Según informa El Correo, ambas partes no mantienen contacto desde el pasado mes de septiembre.
El desencuentro afecta a la continuidad de los corredores en las contracancha de los frontones, donde tradicionalmente han desarrollado su actividad vinculada a las apuestas sobre los partidos de pelota.
La situación ha vuelto a quedar de manifiesto tras las declaraciones realizadas esta semana por representantes del sector de la pelota. El colectivo de corredores reclama conocer cuál es la posición de las empresas y plantea directamente la necesidad de aclarar si existe voluntad de mantener su presencia en los frontones.
«Si no quieren corredores que lo digan claro», es la reivindicación que resume el malestar existente ante la falta de avances y de comunicación entre las partes.
El futuro de esta figura continúa así pendiente de una solución mientras permanece abierta la disputa sobre el modelo de apuestas en los frontones vascos y el papel que deben desempeñar los corredores en la actividad presencial.











