Luckia continúa impulsando la formación de sus trabajadores con nuevas iniciativas orientadas a situar al cliente en el centro de la experiencia. En Barcelona, diez empleados han participado en una jornada formativa diseñada para reforzar sus habilidades como anfitriones y mejorar la relación con los clientes.
Durante la formación, los participantes trabajaron aspectos como la creación de marca personal y participaron en diferentes juegos de rol que les permitieron recrear situaciones habituales y ponerse en el lugar del cliente. El objetivo fue practicar distintas formas de interacción y atención para ofrecer una experiencia más cercana y personalizada.
La compañía destaca que el papel del anfitrión va más allá del conocimiento de la actividad. Escuchar, conectar con el cliente, anticiparse a sus necesidades y cuidar cada interacción forman parte de las competencias que Luckia busca desarrollar entre sus equipos.
La jornada combinó además formación y actividades de equipo. Como cierre, los participantes disfrutaron de una sesión de jumping, una propuesta de carácter lúdico destinada a favorecer la desconexión y reforzar los vínculos entre compañeros.
Con este tipo de iniciativas, Luckia mantiene su apuesta por el desarrollo de sus profesionales, vinculando la formación de los equipos con uno de los elementos centrales de su propuesta: ofrecer al cliente una experiencia cuidada y diferencial.














