Melilla acelera su transformación digital para atraer startups, talento e inversión

| 15 de septiembre de 2026

Melilla busca reforzar su posicionamiento como territorio para el emprendimiento, la inversión y el desarrollo de proyectos tecnológicos, apoyándose en una estrategia que pretende ir más allá de sus tradicionales ventajas fiscales.

La Consejería de Innovación Tecnológica está impulsando un modelo basado en la combinación de incentivos económicos, acompañamiento empresarial, formación especializada, espacios de trabajo y conexiones con otros ecosistemas tecnológicos. El objetivo es generar unas condiciones que permitan tanto la llegada de nuevas empresas como el crecimiento de proyectos ya instalados en la ciudad.

Entre las medidas puestas en marcha destacan las ayudas de hasta 57.000 euros para startups y empresas innovadoras, junto con diferentes programas destinados a facilitar la creación y consolidación de negocios.

La apuesta tecnológica comienza a reflejarse también en el perfil de los proyectos que se están desarrollando en Melilla. La inteligencia artificial, el desarrollo de software, la salud, la economía digital y la creación de contenidos forman parte de los ámbitos en los que están apareciendo nuevas iniciativas con vocación de crecimiento más allá del mercado local.

Conexión con otros ecosistemas tecnológicos

La estrategia contempla asimismo una mayor presencia de Melilla en encuentros y foros especializados del ámbito tecnológico. La participación en estos espacios busca facilitar el contacto entre empresas, inversores, instituciones y profesionales, además de proyectar las capacidades de la ciudad fuera de sus fronteras.

Otro de los ámbitos en crecimiento es la economía de los creadores de contenido y las industrias audiovisuales, con iniciativas orientadas a facilitar que profesionales puedan establecerse en Melilla, producir desde la ciudad y desarrollar nuevos proyectos.

A este conjunto de actuaciones se suman programas de formación, jornadas tecnológicas, iniciativas relacionadas con la ciberseguridad, colaboración público-privada y nuevos espacios empresariales destinados a seguir ampliando el ecosistema.

Más allá de los incentivos fiscales

La estrategia de Melilla pretende diferenciarse mediante una propuesta que combine las ventajas económicas con otros factores vinculados a la calidad de vida y al funcionamiento del tejido empresarial.

La dimensión de la ciudad permite, según la Consejería, favorecer una relación más directa entre empresas, Administración y agentes vinculados al emprendimiento. A ello se añaden unas distancias reducidas, infraestructuras y conectividad que pueden resultar atractivas para profesionales y compañías que buscan operar desde un entorno diferente al de las grandes capitales.

El planteamiento pasa por convertir estas condiciones en una ventaja competitiva para atraer talento y actividad económica. La aspiración es que una persona con una idea de negocio pueda encontrar en Melilla los recursos necesarios para convertirla en empresa, que las compañías instaladas dispongan de herramientas para crecer y que profesionales de la economía digital contemplen la ciudad como una opción para vivir y trabajar.

De esta manera, Melilla trata de consolidar un ecosistema tecnológico propio en el que fiscalidad, innovación, formación, emprendimiento y calidad de vida formen parte de una misma propuesta para captar nuevos proyectos e inversión.