Cirsa no prevé realizar recortes de plantilla mientras se desarrolla el proceso de absorción por parte de la italiana Lottomatica, una operación que ambas compañías estiman que quedará completada en aproximadamente nueve meses.
La multinacional catalana, con sede en Terrassa (Barcelona), mantiene su intención de conservar durante este periodo los alrededor de 2.000 empleados que tiene en Catalunya. Fuentes de la compañía han confirmado que tampoco están previstos ajustes de empleo en ninguno de los 11 mercados en los que opera el grupo durante el proceso de integración.
En total, Cirsa cuenta con una plantilla superior a los 16.000 trabajadores, de los cuales unos 4.500 desarrollan su actividad en España. La compañía, presidida por Joaquim Agut, ha señalado que no contempla una integración de sus equipos mientras avance la operación.
El acuerdo establece que la futura compañía tendrá su sede central en Roma, aunque la actual sede corporativa de Cirsa en Terrassa se mantendrá como segunda sede. En esta ubicación trabaja aproximadamente el 90% de la plantilla catalana del grupo.
Una operación con importantes sinergias
La integración entre Cirsa y Lottomatica dará lugar a un grupo con una capitalización bursátil cercana a los 9.200 millones de euros y presencia en un mercado cuyo volumen se estima en unos 34.000 millones de euros anuales.
La operación se produce apenas un año después de la salida a Bolsa de Cirsa en los mercados de Barcelona, Madrid y Valencia. Tras la integración, la cotización se trasladará a la Bolsa de Milán y las acciones del nuevo grupo pasarán a formar parte del índice paneuropeo Stoxx Europe 600.
Uno de los principales argumentos económicos de la operación son las sinergias previstas. Lottomatica calcula unos ahorros de costes de 101 millones de euros anuales derivados de la integración, aunque la compañía italiana prevé alcanzar esta cifra de manera plena durante el tercer año posterior a la operación.
El futuro del empleo, pendiente de la integración
Aunque el compromiso actual pasa por mantener las plantillas durante el proceso, la situación del empleo una vez completada la absorción permanece abierta. Las compañías no han detallado cuáles podrían ser las medidas posteriores relacionadas con sus estructuras laborales.
El acuerdo alcanzado entre Cirsa y Lottomatica tiene carácter vinculante, pero todavía debe superar diferentes trámites antes de hacerse efectivo. Entre ellos figura la aprobación por parte de las juntas de accionistas de ambas compañías, que deberán pronunciarse en el plazo de un mes.
En este proceso, Blackstone, que actualmente controla más del 74% de Cirsa, desempeña un papel determinante al haberse comprometido a respaldar la operación, al igual que otros accionistas relevantes.
El expediente deberá pasar además por el correspondiente examen regulatorio, un procedimiento que podría prolongarse durante unos seis meses. En conjunto, Cirsa y Lottomatica calculan que la operación podría completarse en torno a nueve meses, con la previsión de obtener las autorizaciones necesarias durante el primer trimestre de 2027 y culminar la absorción en el segundo trimestre de 2027.
Por el momento, el mensaje trasladado por Cirsa es de continuidad para sus empleados durante la integración, mientras que las posibles consecuencias sobre la estructura laboral del nuevo grupo quedan vinculadas a la etapa posterior al cierre de la operación.














