Los agentes del Grupo de Juego de la Unidad de Policía Nacional Adscrita a Aragón intensificarán las inspecciones a los establecimientos de juego en el marco del nuevo Plan de Inspección de la Comunidad.
Las actuaciones buscan comprobar el cumplimiento de la normativa y reforzar la protección de los colectivos más vulnerables, especialmente los menores de edad y las personas inscritas en el registro de autoprohibidos.
Los controles comienzan en el exterior de los locales, donde los agentes verifican que no exista publicidad que fomente el juego, que no se exhiban los premios y que la actividad desarrollada en el interior no sea visible desde la vía pública. Posteriormente, las inspecciones continúan dentro del establecimiento.
Uno de los principales focos es el control de acceso, con especial atención a impedir la entrada de menores y personas que han solicitado voluntariamente la prohibición de acceso al juego. Los agentes también revisan la documentación correspondiente a las máquinas instaladas en los locales.
El dispositivo contempla inspecciones simples, complejas y extraordinarias. Estas últimas se activan ante denuncias o indicios de posibles irregularidades y son realizadas por los agentes especializados, que también gestionan las solicitudes de inscripción en el registro de autoprohibidos.
La Policía Nacional Adscrita señala además un cambio en el perfil de los usuarios de estos establecimientos, con una presencia creciente de jugadores jóvenes, en torno a los 20 o 25 años. Entre las modalidades que identifican como especialmente vinculadas a situaciones problemáticas destacan las apuestas deportivas, que continúan siendo consideradas un ámbito de riesgo.














