Un proyecto de ley impulsado por el senador Camilo Santana propone establecer un límite mensual de R$80 (reales) para los depósitos destinados a apuestas en Brasil, una cantidad equivalente aproximadamente al 5% del salario mínimo.
La medida se aplicaría de forma conjunta a todos los operadores autorizados, y no de manera individual para cada plataforma. En caso de que un usuario supere ese importe sin acreditar ingresos suficientes que justifiquen un mayor nivel de gasto, el operador tendría que devolver las cantidades depositadas por encima del límite.
La iniciativa busca reforzar las herramientas de juego responsable y prevenir situaciones de sobreendeudamiento vinculadas a las apuestas. El debate se enmarca en el proceso de consolidación del mercado regulado brasileño, que continúa incorporando nuevas medidas de control sobre los jugadores y los operadores.














