El Donostia Hiria, que arrancó este martes en el frontón Atano III de San Sebastián, se disputará nuevamente sin la presencia de corredores de apuestas, cuya actividad permanece paralizada desde el pasado 24 de julio.
La ausencia se produce en pleno proceso de negociación entre los corredores y Pelota Pro Liga, organización que trabaja en un nuevo modelo para la pelota profesional de cara al próximo otoño. Aunque el proyecto contempla incorporar a los corredores a su estructura, las condiciones planteadas hasta ahora han provocado un fuerte desencuentro entre ambas partes.
Los representantes de los corredores consideran que el contrato presentado por Pelota Pro Liga resulta inasumible. “Nos han presentado un contrato que no se puede firmar y al no firmar nos dejan fuera”, aseguran.
Un modelo con mayor control sobre las apuestas
Uno de los principales puntos de conflicto se encuentra en las condiciones relacionadas con la operativa de las apuestas. El contrato toma como referencia la disposición 5 del Decreto 19/2022 del Gobierno Vasco, que regula, entre otros aspectos, las apuestas en los frontones.
La normativa limita la presencia de corredores a uno por cada 100 espectadores, con un máximo de 18, establece que los teléfonos utilizados por los corredores deben ser gestionados por la empresa y obliga a disponer de comprobantes de las apuestas.
También establece que el cruce de apuestas queda limitado a los espectadores presentes en el frontón y fija un límite de 600 euros por apuesta.
Los corredores consideran que Pelota Pro Liga pretende trasladar este modelo también a Navarra y La Rioja, donde actualmente no se aplican estas mismas condiciones.














