El condado de Iași, en Rumanía, se ha convertido en el primero del país en impedir la concesión de nuevas licencias para establecimientos de juego presencial, después de que los 98 ayuntamientos de su territorio aprobaran resoluciones contrarias a la apertura de nuevas salas de juego.
La decisión llega tras la entrada en vigor de la Ordenanza de Emergencia 7/2026, que transfirió a las administraciones locales la competencia para autorizar o denegar licencias de establecimientos de juego terrestre.
Como consecuencia de esta medida, no se concederán nuevos permisos para salas de juego ni para locales con máquinas recreativas, mientras que las licencias actualmente en vigor continuarán operando hasta su expiración, prevista en la mayoría de los casos para febrero de 2027.
La iniciativa ha contado con el respaldo de las plataformas ciudadanas ÎnStradă y Declic, que promovieron una campaña de recogida de firmas en la que participaron más de 7.400 ciudadanos.
Paul Ciobanu, cofundador de ÎnStradă, destacó que la decisión supone un cambio de modelo en la regulación del juego presencial en el país, al impedir la autorización de nuevos establecimientos una vez finalicen las licencias existentes.














