Las administraciones de lotería piden a la DGOJ medidas urgentes para frenar la pérdida de rentabilidad y la inseguridad jurídica

| 23 de julio de 2026

Las tres principales asociaciones de administraciones de lotería de España han solicitado una reunión urgente con el director general de Ordenación del Juego, Mikel Arana, para abordar la situación que atraviesa el sector, marcada por la caída de la rentabilidad de los puntos de venta y la incertidumbre jurídica en torno a la comercialización digital de los juegos de SELAE.

La Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Loterías (Anapal), Defensa Digital (Dedit) y Loteros en la Lucha (Lell) han remitido una carta a la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) en la que reclaman la puesta en marcha de un plan de trabajo que garantice el cumplimiento de la normativa, refuerce la seguridad jurídica de las administraciones y evite situaciones de competencia desleal en el entorno online.

Las organizaciones denuncian que llevan años trasladando estas preocupaciones tanto a la DGOJ como a la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) sin que se hayan producido avances significativos.

Entre las principales reivindicaciones figura la actualización de las comisiones que perciben las administraciones, cuya rentabilidad, según afirman, se ha deteriorado progresivamente pese al crecimiento de las ventas de juego público.

El sector recuerda además la concentración celebrada el pasado 9 de julio frente a la sede de SELAE, donde reclamó soluciones y la apertura de un diálogo institucional para abordar los problemas que afectan a la red comercial.

Actualmente, SELAE cuenta con 10.884 puntos de venta, de los cuales 4.143 son administraciones de lotería y 6.739 establecimientos mixtos. En 2025, la red alcanzó un volumen de negocio de 10.586 millones de euros, mientras que la comercialización digital superó los 1.500 millones de euros anuales, una cifra que refleja el creciente peso del canal online en la distribución de los juegos públicos.