Los mercados de predicción como Polymarket y Kalshi continúan ganando protagonismo a nivel internacional, impulsando un intenso debate regulatorio sobre si su actividad debe considerarse una forma de inversión, un producto financiero o, directamente, una modalidad de apuesta. Mientras varios países han restringido o bloqueado su operativa, España mantiene una postura clara al considerarlos actividades de juego sujetas a autorización administrativa.
En este contexto, el director general de CeJuego, Alejandro Landaluce, ha defendido en Cinco Días que estas plataformas deben someterse a las mismas exigencias regulatorias que afrontan los operadores de juego autorizados. Según explica, cuando un usuario arriesga dinero sobre un acontecimiento futuro e incierto, se está ante una apuesta, independientemente de la denominación comercial que se utilice.
La controversia surge porque estos mercados permiten a los usuarios comprar y vender posiciones sobre el resultado de eventos futuros, desde acontecimientos deportivos hasta cuestiones políticas o económicas, sin que exista una cuota fijada por un operador tradicional. Sus promotores sostienen que se trata de herramientas de predicción e inversión colectiva, mientras que el sector del juego considera que su funcionamiento encaja plenamente en la definición de apuesta.
El debate también ha llegado a las instituciones europeas. Mientras algunos reguladores analizan si determinados contratos podrían considerarse instrumentos financieros sujetos a la normativa MiFID, la Comisión Europea estudia además si determinadas plataformas basadas en tecnología blockchain podrían quedar bajo el paraguas regulatorio de MiCA, la legislación europea sobre criptoactivos.
A la espera de una posición común en la Unión Europea, España, Italia y Francia ya han adoptado medidas restrictivas contra algunas de estas plataformas. Desde CeJuego insisten en la necesidad de aportar seguridad jurídica y establecer un marco regulatorio claro que determine las obligaciones que deben cumplir estos operadores si desean desarrollar su actividad en mercados regulados.














