El sector del juego británico alerta del impacto de la presión fiscal y los nuevos controles regulatorios

| 16 de julio de 2026

La celebración de grandes eventos deportivos como el Mundial puede impulsar temporalmente la actividad de las apuestas, pero no despeja las preocupaciones estructurales que afronta la industria del juego en Reino Unido.

Entre los principales desafíos destaca el endurecimiento de la fiscalidad. El presupuesto aprobado el pasado año elevó el impuesto sobre los beneficios de los casinos online del 21% al 40%, mientras que las apuestas deportivas por internet afrontarán, a partir de abril de 2027, un incremento fiscal del 15% al 25%.

A este escenario se suma la implantación de nuevas medidas impulsadas por la Comisión del Juego del Reino Unido (UK Gambling Commission), entre ellas las denominadas evaluaciones de riesgo financiero, diseñadas para detectar posibles situaciones de vulnerabilidad relacionadas con el juego.

Los operadores advierten de que una combinación de mayores cargas fiscales y requisitos regulatorios más estrictos podría favorecer la migración de algunos jugadores hacia plataformas sin licencia, un fenómeno que preocupa tanto a la industria como a los reguladores.