Los directivos y accionistas vinculados a Cirsa han quedado liberados de las restricciones de venta de acciones establecidas tras la salida a bolsa de la compañía, al cumplirse el plazo de permanencia de 365 días fijado en el folleto de la Oferta Pública de Suscripción (OPS) y Venta (OPV).
Entre los accionistas afectados figuran el presidente de la compañía, Joaquim Agut, titular del 1,3% del capital, y el consejero delegado, Antonio Hostench, con un 0,7%, además de otros directivos, empleados clave y antiguos empleados de la empresa. En conjunto, las acciones sujetas a esta restricción suman 6,07 millones de títulos, valorados en torno a 81 millones de euros según los precios de mercado recientes.
La expiración del denominado lock up se produce meses después de que Blackstone, accionista mayoritario con el 74,2% del capital, realizara una colocación acelerada mediante la que redujo parcialmente su participación. En la salida a bolsa, Cirsa captó aproximadamente 345 millones de euros mediante una ampliación de capital, mientras que el fondo estadounidense vendió acciones existentes por unos 50 millones de euros.
No obstante, aunque las restricciones de permanencia ya han expirado, los consejeros y directivos deberán esperar a que finalice el denominado “periodo cerrado” establecido por la normativa del mercado. Durante los 30 días previos a la publicación de resultados financieros, las personas con información privilegiada no pueden realizar operaciones sobre las acciones de la compañía.
Cirsa tiene previsto presentar sus resultados correspondientes al primer semestre del ejercicio el próximo 30 de julio, momento a partir del cual los accionistas afectados podrán valorar una eventual venta de títulos en el mercado. La evolución de estos movimientos será seguida de cerca por los inversores, dado el peso que mantiene Blackstone en el accionariado y la relevancia de los directivos dentro de la estructura de capital de la compañía.














