El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un nuevo paso para restringir la expansión del juego presencial en la ciudad. El Gobierno municipal liderado por Jaume Collboni ha aprobado inicialmente un nuevo plan urbanístico que limita la apertura de casinos, bingos y salones de juego en 24 barrios considerados especialmente vulnerables por su contexto socioeconómico y por los riesgos asociados al juego.
La iniciativa sustituye al anterior plan impulsado durante el mandato de Ada Colau, que fue anulado por el Tribunal Supremo. El nuevo texto redefine las áreas de protección y establece una Zona de Regulación 1 donde se mantendrá la suspensión de nuevas licencias para este tipo de establecimientos.
Entre los barrios afectados figuran los cuatro de Ciutat Vella —Raval, Gòtic, Barceloneta y Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera—, además de zonas como El Carmel, La Teixonera, La Clota, El Besòs i el Maresme, Trinitat Vella, Bon Pastor, Roquetes, Verdum, Ciutat Meridiana o Vallbona, entre otros.
En conjunto, los 24 barrios incluidos en la regulación representan alrededor del 31% de la población de Barcelona. La selección se ha realizado tomando como referencia estudios y análisis de la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB) sobre vulnerabilidad social y riesgos relacionados con el juego.
La propuesta inicia ahora su periodo de exposición pública y presentación de alegaciones antes de su aprobación definitiva. Mientras tanto, el consistorio mantiene su estrategia de limitar la concentración de establecimientos de juego en determinadas zonas de la ciudad, reforzando además la obligación de cumplir tanto la normativa autonómica como la ordenanza municipal de concurrencia pública.













