Los aficionados que residan o visiten Texas durante el Copa Mundial de la FIFA 2026 no podrán realizar apuestas deportivas de forma legal dentro del estado, ya que esta actividad continúa prohibida por la legislación texana.
La restricción afecta tanto a los residentes como a los miles de visitantes que acudirán a ciudades mundialistas como Dallas, Houston, San Antonio, Austin, Arlington y Fort Worth.
Aunque los usuarios pueden consultar estadísticas, seguir resultados o acceder a análisis deportivos desde sus dispositivos móviles, no pueden apostar dinero legalmente a través de aplicaciones, páginas web o establecimientos físicos mientras se encuentren en territorio texano.
La prohibición impide operar a plataformas ampliamente extendidas en otros estados de EE. UU., como DraftKings Sportsbook, FanDuel Sportsbook o BetMGM Sportsbook, que sí cuentan con autorización en mercados regulados del país.
La situación convierte a Texas en una de las grandes excepciones dentro del panorama estadounidense, donde numerosos estados han legalizado las apuestas deportivas tras la decisión del Tribunal Supremo de 2018 que permitió a cada jurisdicción regular esta actividad de forma independiente.














