La Copa del Mundo de 2026 se perfila como un potente motor de crecimiento para el mercado de las apuestas deportivas en Brasil, atrayendo a miles de usuarios ocasionales que habitualmente no participan en este tipo de actividades. Según diversos estudios del sector, el torneo actuará como una puerta de entrada para nuevos apostadores, impulsado por la emoción colectiva, la participación en redes sociales y el seguimiento en tiempo real de los partidos.
De acuerdo con datos difundidos por BB Gaming, las apuestas deportivas han pasado de ser una simple transacción económica a formar parte de una experiencia de entretenimiento más amplia, vinculada a retransmisiones en directo, contenidos digitales y la interacción entre aficionados. El Mundial intensifica este fenómeno al generar un fuerte sentimiento de comunidad alrededor de la selección brasileña y de los grandes momentos del campeonato.
Una encuesta elaborada por Creditas y Opinion Box revela que el 56% de los brasileños tiene intención de realizar apuestas durante el Mundial de 2026. Además, el 47% asegura que incrementaría su gasto si Brasil avanza en la competición, reflejando la estrecha relación entre el rendimiento deportivo y la actividad en las plataformas de apuestas.
Otro estudio de Kantar apunta que el 37% de los brasileños prevé apostar durante el torneo, mientras que el 77% seguirá la competición. Entre los mercados más populares figuran el resultado de los partidos, el número de goles, el campeón del torneo y el máximo goleador.
Los analistas destacan que el principal cambio durante una Copa del Mundo es la incorporación de usuarios esporádicos, un perfil muy distinto al de los apostadores habituales que predominan en las competiciones nacionales. El carácter global del torneo amplía el interés más allá de los seguidores habituales del fútbol y convierte las apuestas en una forma adicional de participación y entretenimiento.
No obstante, expertos en salud mental advierten de los riesgos asociados a este aumento de la actividad. Cristiano Costa, psicólogo y director de conocimiento de la Compañía Brasileña de Apoyo a Jugadores Compulsivos (EBAC), señala que la elevada carga emocional que rodea al Mundial puede favorecer conductas impulsivas, especialmente entre jóvenes y personas vulnerables a desarrollar problemas de juego. Por ello, reclama reforzar las medidas de prevención, información y protección de los usuarios durante los grandes acontecimientos deportivos.














