La reforma de la ley del juego que analiza actualmente el Parlamento Vasco ha reavivado el debate sobre la práctica del bingo social en centros de jubilados y asociaciones de mayores.
Durante su comparecencia parlamentaria, Pedro Jiménez, portavoz de la Asociación de Bingos de Euskadi, sostuvo que estas actividades constituyen una forma de “competencia desleal” para las salas de bingo tradicionales, un sector que, según explicó, atraviesa dificultades derivadas del crecimiento del juego digital.
Jiménez señaló que una parte importante de la clientela de las salas de bingo está formada por personas jubiladas, un segmento que considera fundamental para la viabilidad de unos establecimientos que calificó como negocios “en crisis”.
Por su parte, datos del Observatorio Vasco del Juego reflejan la amplia implantación de esta actividad en los centros de mayores de la comunidad autónoma. Según un estudio del organismo, el 63,1% de las asociaciones de personas mayores de Euskadi ofrece o ha ofrecido actividades de bingo social.
La presencia de esta práctica presenta diferencias significativas entre territorios históricos: alcanza el 25% de las asociaciones en Álava, el 42% en Bizkaia y el 71,2% en Gipuzkoa.
El debate se enmarca en la tramitación de una reforma legislativa que busca regular expresamente estas actividades recreativas sin ánimo de lucro, una cuestión que enfrenta las demandas del sector empresarial del bingo con las reivindicaciones de asociaciones y centros de mayores que defienden el valor social y lúdico de estas iniciativas.














