El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha promulgado una ley que permite la creación de una nueva zona de juego en la República de Altái, que se convertirá en la sexta del país y la segunda en esta región.
La normativa entrará en vigor diez días después de su publicación oficial y forma parte de la estrategia del Gobierno para dinamizar la economía local, fomentar el turismo y generar empleo. Según fuentes oficiales citadas por la agencia TASS, también se espera un incremento de los ingresos fiscales.
Esta medida llega en un contexto de presión sobre las finanzas públicas rusas, marcado por el impacto económico de la guerra en Ucrania, que se prolonga desde hace varios años.
En paralelo, a comienzos de 2026 el Ministerio de Finanzas ruso planteó la posibilidad de legalizar los casinos online, con una propuesta de gravamen del 30% sobre los ingresos. De materializarse, esta medida podría generar ingresos anuales de hasta 100.000 millones de rublos (alrededor de 1.300 millones de dólares).
Actualmente, el juego online permanece prohibido en Rusia, aunque se estima que el mercado ilegal mueve cerca de 2.000 millones de dólares mensuales, lo que refuerza el interés del Ejecutivo por regular esta actividad y captar nuevos ingresos para el Estado.














