La reciente ruta del Camino de Caravaca se ha convertido en una experiencia que ha ido más allá del reto deportivo, combinando esfuerzo físico y compromiso solidario.
Durante tres jornadas, los participantes recorrieron distintos tramos del camino hasta alcanzar la meta en la Basílica de la Vera Cruz, en una iniciativa cuyo objetivo principal fue apoyar a entidades como AFACMUR y Madres de Dios / Justinianas de Murcia.
Cada kilómetro recorrido ha contribuido a dar visibilidad y respaldo a estas organizaciones, transformando la actividad deportiva en una acción con impacto social real.
La iniciativa ha destacado tanto por el compañerismo como por el propósito compartido, reforzando la idea de que el deporte puede ser también una herramienta de ayuda y concienciación.
Desde la organización, con el apoyo de Orenes entre otras entidades, se pone en valor la implicación de todos los participantes en un reto donde la motivación solidaria ha sido el verdadero motor del recorrido.














