La declaración del barrio de Ruzafa como Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en Valencia tendrá un impacto directo en los establecimientos de ocio, incluyendo salones de juego y bingos, a través de nuevas restricciones de horarios y la suspensión de licencias.
La medida, que se prevé aprobar de forma definitiva a finales de abril de 2026, forma parte de una actuación del Ayuntamiento de Valencia orientada a reducir el impacto acústico en una de las zonas con mayor actividad nocturna de la ciudad.
Entre las principales restricciones, los locales de ocio —incluidos los salones de juego y bingos— deberán adaptar sus horarios de cierre, que quedarán fijados, de forma general, a las 03:30 de domingo a jueves y a las 04:30 los fines de semana y vísperas de festivo.
Además, se establece la congelación de nuevas licencias para la apertura o ampliación de este tipo de establecimientos dentro del área afectada, que comprende 18 calles del barrio.
La normativa también refuerza las exigencias en materia de aislamiento acústico para evitar la transmisión del ruido hacia las viviendas, así como un mayor control sobre aforos y concentración de personas en el exterior de los locales.
La medida responde a una sentencia judicial que obliga a reforzar la protección del descanso vecinal frente a la saturación de actividades de ocio. Sin embargo, el sector empresarial ha mostrado su rechazo, alertando del impacto económico que pueden suponer estas restricciones en la actividad de la zona.











