La decisión de los clubes de la Premier League de eliminar los patrocinios de casas de apuestas en la parte frontal de las camisetas a partir de la temporada 2026/27 marcará un punto de inflexión en el modelo de ingresos del fútbol inglés.
El acuerdo, alcanzado de forma voluntaria en 2023, afectará a una de las principales fuentes de financiación de los equipos. Actualmente, la mitad de los clubes de la competición mantienen este tipo de acuerdos, lo que evidencia el peso económico del sector del juego en el fútbol profesional.
Aunque los operadores con licencia podrán seguir vinculándose a los equipos mediante patrocinios en ropa de entrenamiento o espacios publicitarios en estadios, estos formatos generan ingresos significativamente menores. Además, el plan del Gobierno británico podría endurecer aún más las restricciones, ampliando la prohibición a otros canales promocionales.
En este contexto, los clubes deberán explorar nuevas vías de patrocinio para compensar la pérdida de ingresos, en un escenario donde la transición ya ha comenzado y donde entidades como el AFC Bournemouth ya han definido alternativas para la próxima temporada.














