El sector del juego en España registra una de las tasas más bajas de siniestralidad física dentro del ámbito de los servicios

| 25 de marzo de 2026

El sector de “Actividades de juegos de azar y apuestas” (CNAE 92) presenta en España una de las tasas más bajas de siniestralidad física dentro del ámbito de los servicios, aunque mantiene desafíos relevantes en materia de riesgos psicosociales y de seguridad, según datos provisionales de 2025 del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Durante el último año se registraron aproximadamente 1.140 accidentes con baja en jornada laboral en todo el país dentro de esta actividad. De ellos, más del 98% fueron de carácter leve, asociados principalmente a caídas, golpes o sobreesfuerzos.

En cuanto a los casos más graves, se contabilizaron menos de 15 accidentes graves y no se registraron fallecimientos en jornada laboral, lo que sitúa al sector entre los menos peligrosos en términos físicos. Por su parte, los accidentes in itinere —producidos en los desplazamientos al trabajo— alcanzaron cerca de 210 casos, en línea con ejercicios anteriores.

A pesar de estos datos positivos, el sector presenta riesgos específicos que no siempre se reflejan en las estadísticas tradicionales. Entre ellos, destaca la exposición a atracos y situaciones de violencia, considerada la principal amenaza física para los trabajadores, aunque estos incidentes han disminuido un 12% respecto a 2024.

El componente psicosocial sigue siendo el principal foco de preocupación. Factores como el trabajo nocturno, la interacción con clientes con problemas de juego y la presión derivada de cambios regulatorios —como nuevas normativas de horarios— han contribuido a un aumento de los niveles de estrés, según señalan representantes sindicales.

La evolución del sector, marcada por cambios regulatorios y transformaciones en el modelo de negocio, seguirá condicionando el perfil de riesgos laborales en los próximos años.

En Navarra, por ejemplo, solo se registraron un total de cinco accidentes laborales con baja durante 2025, según los datos acumulados hasta noviembre publicados por el Gobierno autonómico.

De estos incidentes, tres fueron de carácter leve y dos graves, sin que se hayan registrado accidentes mortales en este ámbito específico.

Las cifras reflejan un nivel de siniestralidad reducido dentro del sector en la comunidad, en línea con la tendencia nacional, donde los riesgos físicos en esta actividad son relativamente bajos en comparación con otros sectores económicos.