Los hosteleros de Aragón presentaron alegaciones al proyecto del Reglamento General del Juego

| 18 de marzo de 2026

Tras superar la fase de alegaciones en febrero de 2026, el nuevo Reglamento de Máquinas Recreativas y Hostelería de Aragón se encuentra en la fase final de revisión jurídica y se espera que su aprobación definitiva por el Consejo de Gobierno se produzca entre abril y mayo de 2026. La entrada en vigor, tras su publicación en el Boletín Oficial de Aragón (BOA), incluirá un periodo de vacatio legis, generalmente de un mes, aunque algunas restricciones físicas podrán tener plazos de adaptación más largos.

Entre los cambios más relevantes que afectarán directamente a los locales de hostelería se incluyen:

Límite de máquinas por establecimiento: Se mantiene un máximo de dos máquinas tipo A y B. Los bares que actualmente operen con tres deberán retirar una al renovar su autorización, aunque se implementará un régimen transitorio para facilitar la adaptación.

Distancias mínimas: Los nuevos locales deberán respetar una distancia mínima de 500 metros respecto a centros educativos y juveniles. Esta medida no es retroactiva para licencias ya concedidas, pero sí aplicará a nuevos negocios.

Controles de activación: Se estudia que las máquinas funcionen mediante un mando a distancia o un sistema controlado por el responsable del bar, evitando el acceso de menores y personas autoprohibidas.

El Gobierno de Aragón ha tenido en cuenta las alegaciones presentadas por las asociaciones de hosteleros, que solicitaban una moratoria de dos años para reducir el número de máquinas, alegando la importancia de estos ingresos para la viabilidad de bares de barrio y zonas rurales. La autoridad ha confirmado que el texto final contemplará un régimen progresivo de retirada que coincida con el fin de los contratos de explotación vigentes, equilibrando la protección de colectivos vulnerables y la sostenibilidad de los negocios.

Con estas medidas, Aragón pretende actualizar la normativa de máquinas recreativas, reforzando el control sobre el acceso y priorizando la responsabilidad social, mientras mantiene un margen de adaptación para el sector hostelero.