Intercambio de «golpes» simbólicos entre los agentes sociales UTO-UGT y CC.OO-ONCE por la «originalidad» de una serie de propuestas. A continuación reproducimos la nota de prensa de CC.OO-ONCE:
«En la nota del 3 de marzo de UTO- UGT, nos acusa de copiar sus propuestas. Siempre hemos sabido que algunos nos consideran casi mágicos, pero lo de ayer resulta sorprendente: sin haber presentado públicamente una sola propuesta concreta —y, en ocasiones, apenas esbozadas— se nos acusa de copiarlas.
Si entramos en el terreno de lo concreto, las diferencias son evidentes. CCOO-ONCE lleva defendiendo desde hace muchos años cuestiones que, desde luego, no hemos visto impulsar a UTO-UGT.
Por ejemplo, exigimos que se elimine de una vez en la ONCE la doble escala salarial y que se aplique el principio de ~a igual trabajo, igual salario.
También defendemos que no exista una jornada distinta para el Personal Vendedor y el No Vendedor. Actualmente se mantienen jornadas de 40 y 36 horas, respectivamente. Ha llegado el momento de implantar las 35 horas semanales para todas las personas trabajadoras de la ONCE.
CCOO-ONCE considera que es imprescindible una regulación rigurosa de las condiciones laborales. No es aceptable que la Dirección disponga de facultades prácticamente ilimitadas en materia de jornada y horarios: que pueda modificar quincenalmente la jornada del Personal Vendedor, alterar libranzas o manejar los tiempos de trabajo sin garantías suficientes. Los derechos de la plantilla no pueden quedar al arbitrio de decisiones unilaterales.
CCOO-ONCE puede detallar —y lo hará— cuáles son las cuestiones que considera fundamentales en la negociación de un Convenio. Por eso hemos publicado siempre nuestras plataformas de negociación y nuestros programas en cada proceso electoral sindical.Otros, en cambio, han optado durante años por no hacer públicas sus propuestas y presentar como propias, una vez firmado el acuerdo con la Dirección, todos los avances recogidos en el Convenio.
Conviene recordarlo una vez más: Comisiones Obreras no actúa como otros. No creemos en la política de recortar hoy y olvidar mañana.
Esperemos que la pluma de la firma no ande tan ligera para algunos y, consigamos, que la DIRECCIÓN GENERAL DE LA ONCE que se encuentra ante una disyuntiva histórica entre optar por una negociación estéril basada en la fricción y el inmovilismo, o puede elegir la distribución justa de la riqueza generada por su plantilla.
La expectativa es clara: la Dirección debe ceder ante reivindicaciones que no son concesiones, sino el justo retorno del esfuerzo diario de quienes sostienen esta organización».










