España ha consolidado uno de los marcos regulatorios más desarrollados de Europa en materia de juego online. Sin embargo, tras alcanzar una etapa de madurez normativa, el sector se enfrenta ahora a una nueva generación de reformas orientadas a reforzar el control, la trazabilidad y la protección del consumidor sin comprometer la competitividad del mercado regulado.
En los últimos años, el modelo español ha evolucionado hacia un esquema más restrictivo y tecnológicamente sofisticado. Entre los ejes de esta nueva etapa destacan los límites conjuntos de depósito, mayores restricciones publicitarias, el fortalecimiento de los sistemas de verificación de identidad y la incorporación de herramientas de supervisión apoyadas en inteligencia artificial.
El objetivo es claro: perfeccionar el equilibrio entre un entorno seguro para el usuario y un ecosistema empresarial viable y sostenible. La tendencia apunta a una supervisión más preventiva que reactiva, con especial atención a la detección temprana de patrones de riesgo y al control del juego intensivo.
En este contexto, el despacho Asensi Abogados ha participado en la publicación Global Market Leaders: A Gaming & Gambling Overview, ofreciendo un análisis detallado sobre la situación actual del mercado español y las perspectivas regulatorias hacia 2026.
El informe cuenta con las aportaciones de Santiago Asensi, Sofía García-C. Berenguer, Marta de Francisco y Alla Serebrianskaia, quienes examinan los principales desarrollos normativos, los desafíos de cumplimiento para los operadores y las tendencias que podrían definir la próxima fase de reforma.
De cara a 2026, el mercado español se perfila como un laboratorio regulatorio donde la innovación tecnológica y la supervisión avanzada convivirán con un marco cada vez más exigente. El reto será mantener la eficacia de las medidas de protección sin desplazar la actividad hacia entornos no regulados, en un escenario donde la adaptación continua será la clave para operadores y reguladores.













