El salón Tiki Taka San Isidro ha presentado la renovación completa de su fachada, un paso más dentro del proceso de evolución y modernización de la marca.
La actualización exterior proyecta desde el primer vistazo los valores que definen esta nueva etapa: modernidad, identidad y experiencia. Un cambio que no solo transforma la imagen en calle, sino que refuerza la conexión con el cliente incluso antes de cruzar la puerta.
Una experiencia que empieza fuera
Desde la compañía destacan que la experiencia comienza en la primera impresión: en cómo el espacio recibe al visitante, en la claridad del diseño, en la iluminación y en los detalles que transmiten comodidad y confianza.
La renovación forma parte de un plan continuo con el que se está homogeneizando y elevando la imagen de los salones, cuidando cada elemento visual para ofrecer entornos más actuales, reconocibles y acogedores.
Con esta mejora, Tiki Taka reafirma su apuesta por situar al cliente en el centro de cada decisión. Porque cuando la experiencia es la prioridad, cada detalle suma.













