“Los empresarios de salones somos muy responsables, es un logro importante que debería ponerse de manifiesto públicamente con mayor ahínco”

| 25 de febrero de 2026

Raül Claramunt es una figura muy destacada en el sector de salones de juego de Cataluña. Lleva vinculado al sector desde que nació puesto que la empresa que dirige fue fundada por su padre en 1969, incluso antes de que él naciera. En el 2000 asumió el puesto de CEO de Salones y locales de juego Win333. “Actualmente nuestra compañía se ha convertido en un grupo empresarial que dirijo en calidad de Presidente o CEO junto con mi hermano Carlos”, señala Raül Claramunt. Aquí la ENTREVISTA EXCLUSIVA.

¿Cuál es el logro más importante alcanzado en el sector?.

Normalizar y socializar la industria del juego como cualquier otra industria creadora de empleo y de riqueza.

¿Por dónde pasa la innovación en los salones de juego?.

Pasa por la excelencia del producto y del servicio que prestamos. Pasa por la mejora tecnológica constante y en especial de los medios de pago y de cobro.

¿De qué se siente más orgulloso a nivel profesional en sus años en la industria?.

Del crecimiento que hemos podido y sabido realizar en nuestra compañía. Hemos pasado de ser una humilde y pequeña empresa con una única sala de juego en 1996 a ser un sólido grupo empresarial que en 2026 titulariza 17 salas de juego y bingos en Catalunya, así como otros importantes proyectos empresariales.

¿Qué diferencia a los salones Win333?.

La calidad y la excelencia en su diseño, en su producto y en el servicio prestado al cliente.

Usted es miembro de GRECOJOC. ¿Qué representa para el tejido empresarial catalán?.

GRECOJOC es una asociación empresarial prestigiosa que representa, dignifica, prestigia y potencia el sector.

Los salones están demostrando su compromiso y cumplimiento con el juego responsable. ¿Cree que se está transmitiendo adecuadamente a la sociedad?.

Los empresarios de salones de juego somos muy sensibles y responsables con el cumplimiento de toda la normativa de aplicación y en especial la relativa al juego responsable.  Prueba de ello es que el índice de expedientes sancionadores por menores o prohibidos es casi cero, año tras año.  Esto es un logro importante que debería ponerse de manifiesto públicamente con mayor ahínco.