Bruselas debate un impuesto europeo al juego online para financiar educación

| 19 de febrero de 2026

El vicepresidente del Parlamento Europeo, Victor Negrescu, ha impulsado una propuesta para crear un impuesto coordinado a escala de la Unión Europea sobre las empresas de juego y apuestas en línea, con el objetivo de destinar los ingresos a políticas de educación, formación profesional y juventud.

La iniciativa se enmarca en el debate sobre el futuro Marco Financiero Plurianual (MFP) y plantea que el sector, al beneficiarse del mercado único digital, contribuya de forma más homogénea a las arcas comunitarias.

Un gravamen con destino educativo

Negrescu sostiene que la medida permitiría recaudar entre 2.000 y 4.000 millones de euros anuales, y hasta 28.000 millones durante todo el ciclo presupuestario europeo.

La enmienda presentada —firmada por más de 20 eurodiputados y respaldada por el intergrupo parlamentario de educación— también propone que el 20% del presupuesto europeo a largo plazo se destine a educación y formación profesional.

Según el eurodiputado rumano, se trata de una “alternativa justa y realista” que no implicaría mayor presión fiscal sobre los ciudadanos ni sobre los presupuestos nacionales.

Argumentos: fragmentación y mercado negro

El promotor de la medida argumenta que el juego digital opera bajo un esquema fragmentado, con tributaciones desiguales entre Estados miembros y una regulación insuficiente, lo que —a su juicio— favorece la evasión fiscal y la competencia desleal.

En paralelo, la industria enfrenta una creciente presión fiscal en distintos países, un escenario que críticos del endurecimiento tributario vinculan con el crecimiento del mercado negro y la migración de jugadores hacia plataformas no reguladas.

La propuesta de Negrescu también incluye reforzar la lucha contra operadores ilegales y fortalecer la protección de consumidores, especialmente menores de edad.

Educación, salud mental y prevención

El eurodiputado defiende que un impuesto común permitiría financiar no solo programas educativos, sino también prevención de adicciones, tratamiento y políticas de salud mental, en un contexto de expansión del juego online transfronterizo.

“El sector se beneficia plenamente de la infraestructura digital europea y del acceso al mercado único, pero opera bajo normas fragmentadas”, ha señalado.

El debate sobre la armonización fiscal del juego online abre ahora un nuevo frente en la política europea, donde convergen la necesidad de recursos propios para la UE, la protección del consumidor y la sostenibilidad de un mercado digital en expansión.