A Manuela, con cariño por Julián Pérez (director general de Grupo Innova)

| 29 de enero de 2026

Se nos va Manuela, la gran dama del Sector del Juego. Para mí, su marcha del espectro profesional no es un adiós, es un gracias.

He de reconocer que conforme voy escribiendo, mi estado de ánimo se va compungiendo con cierto punto de tristeza porque ronda el hecho de su marcha. Un viaje a destino certero que no es otro que un descanso bien ganado y merecido, tras una dilatada carrera profesional, que, para bien, le separa de los quehaceres cotidianos. Avatares de la vida!.

Querida Manuela, desde estas líneas quiero testimoniar el magnífico trato que me has dispensado, que, envuelto de simpatía, profesionalidad y aprecio, ha sido, sencillamente, insuperable. Y quiero manifestar mi agradecimiento porque me has tratado de forma muy especial, no por trato distinto o de favor, sino el mismo que has rendido a todas y cada una de las personas que hemos tenido la oportunidad de tener relación profesional contigo. Atrás quedan los negocios recíprocos que culminamos para nuestras respectivas empresas. Me vienen a la memoria: las reuniones previas al arranque de la instalación de máquinas b3, y el acuerdo que cerramos en Burgos para la implantación del bingo electrónico.

Momentos difíciles tuvo que afrontar, superándolos con valentía y decisión. Con temperamento y genio escondido. Reflejo de lucha y valor para muchas mujeres trabajadoras. Esfuerzo y tesón. Carisma de líder.

Su comportamiento, ha sido sencillamente sobresaliente por su garbo, por su porte, por la forma de dirigirse a empleados y clientes, por su continua atención a todos y cada uno de los detalles, por su desmedida implicación.
Atenta, elegante, disciplinada y eficaz. Pendiente de todo y de todos.

Insaciable trabajadora, mujer comprometida, gran profesional, son algunos argumentos que junto con una letanía de adjetivos no expresada secundan su personalidad.

La simpatía como arma que esgrime a la perfección, ha sido un baluarte más en el elenco de sus virtudes. Uno más de sus muchos valores. Sin saberlo ni quererlo con su familiaridad conquistaba la voluntad de la gente de sus aledaños, superando toda expectativa. Palabra.

Manuela es y será una de las grandes personalidades del Sector del Juego. No ha sido una directiva al uso, sino bien distinta, por su pasión en el trabajo, su compromiso y su saber estar. Como diría el escritor Benedetti: “No hay que empujarla, no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace”.

Con su marcha, Zitro pierde una parte esencial de su capital humano, pero gana su legado: Auténtico modelo profesional a seguir. El espejo donde bien deben mirarse la presente y venideras generaciones.

Por otro lado, el Sector pierde un valioso activo, pero gana una magnífica embajadora.

Personalmente, no pierdo nada, gano las experiencias vividas, su gratitud y su amistad.

El azar y el destino me han permitido conocer a esta gran mujer, a la que tributo mi máxima consideración y respeto personal y profesional.

Apreciada Manuela, afronta con ilusión tu nuevo reto: Disfrutar de la vida.

Aquí, un amigo.

Julián.