El bingo reivindica su papel en el ocio presencial durante ICE 2026 con la jornada “Bingo 360”

| 28 de enero de 2026

El sector del bingo contó con un espacio propio y destacado en ICE 2026 gracias a la jornada “Bingo 360”, organizada por la Confederación de Empresarios del Juego (CEJ). El encuentro, presidido por Fernando Luis Henar, sirvió como foro de análisis para revisar la situación actual del sector, abordar sus principales retos y anticipar las tendencias que marcarán el futuro de las salas de bingo en España.

Durante la apertura, Henar dio la bienvenida a los asistentes y ofreció una introducción respaldada por datos, subrayando la necesidad de realizar una reflexión interna profunda para identificar los desequilibrios normativos, fiscales y operativos que afectan de forma desigual a las distintas comunidades autónomas.

Contraste de los distintos mercados autonómicos

La primera mesa de debate, moderada por Juan José Sánchez Colilla, contó con la participación de José Luis Merino, David González, Ignacio Benítez, Juan Espinosa y el propio Henar. En ella se evidenció un panorama muy heterogéneo según el territorio.

Andalucía fue presentada como el ejemplo del “vaso lleno”, gracias a las decisiones normativas adoptadas por la Junta, que han impulsado las ventas y revitalizado el sector. No obstante, los ponentes coincidieron en que aún es necesario ajustar el número de máquinas autorizadas para consolidar este crecimiento.

En la Comunidad de Madrid, el “vaso medio lleno” refleja una ligera mejora en las ventas y una cierta capacidad de resistencia frente a una tasa del 20%. Aun así, los cierres de salas no se han detenido y se considera imprescindible revisar la oferta de máquinas.

El escenario más negativo se sitúa en Cataluña, descrita como el “vaso vacío”. Los empresarios denunciaron un abandono normativo prolongado y una fiscalidad que alcanza el 50% del win, calificada como confiscatoria, que deja a las empresas asumiendo todos los costes operativos.

La Comunidad Valenciana fue definida como el “vaso roto”. Pese al cambio político, persisten las consecuencias del anterior gobierno del Botànic: una elevada presión fiscal en determinados tramos, una oferta limitada de máquinas y una actitud claramente restrictiva hacia el sector del juego.

Evolución del mix de producto en las salas

La segunda mesa, moderada por Jesús Serrano, reunió a Sergio Alfaya, Julián Pérez y Ramón Aznar, quienes analizaron la transformación de las salas de bingo hacia espacios de multioferta.

Los ponentes coincidieron en que las salas han evolucionado más rápido que la normativa y reclamaron una adaptación regulatoria que elimine restricciones consideradas obsoletas. Defendieron el mantenimiento del cartón tradicional por su inmediatez y su valor social, elementos esenciales del bingo y puerta de entrada a otras modalidades de juego.

Asimismo, se destacó la mutualidad del bingo como una ventaja competitiva que permite su extensión a otras comunidades mediante soluciones electrónicas, sin perder la cercanía con el cliente. El peso de cada producto, señalaron, debe analizarse de forma individual según la demanda y el perfil de cada sala.

La visión de los agentes sociales

La mesa dedicada a los agentes sociales contó con Ramón González, Martín Moreno y la participación de Rafael Domínguez. En ella se puso el foco en la normalización de las relaciones laborales y en uno de los principales problemas del sector: el absentismo laboral.

Se alertó de su impacto directo en la productividad, especialmente en actividades de servicios como el juego, y se reclamaron medidas legales y convencionales que permitan una gestión más adecuada de la incapacidad temporal. Los participantes subrayaron la importancia del apoyo sindical para defender ante el Gobierno que las relaciones laborales deben seguir siendo competencia de los agentes sociales.

También se puso en valor el papel del Observatorio Estatal del Bingo como herramienta para corregir las desigualdades fiscales entre comunidades autónomas.

La estrategia de los grandes operadores

La jornada se cerró con la mesa de grandes operadores, en la que participaron Javier Gutiérrez, Carlos Duelo, César Augusto Dechant, Pedro García y Fernando Luis Henar como moderador.

Los ponentes coincidieron en que la clave del futuro del bingo pasa por la mejora de la experiencia del cliente. La atención personalizada, el entorno, una oferta de restauración cuidada y las promociones son factores determinantes para prolongar la estancia y generar un recuerdo positivo de la visita.

También se volvió a señalar el absentismo como un problema especialmente acusado en España, con tasas cercanas al 11%, muy superiores a las de otros mercados como Italia o varios países de América Latina.

En conclusión, los grandes operadores vislumbran un futuro en el que el bingo se consolida como un producto modular y diversificado, con salas concebidas como espacios de ocio reconfigurables, donde el juego es una parte central, pero no la única, de la experiencia.