Los datos oficiales muestran que las salas de bingo se mantienen estables en Extremadura, con siete establecimientos, cinco en Badajoz y dos en Cáceres.
En 2024, los usuarios apostaron 28 millones de euros en bingos presenciales, una cifra similar a la de 2023 y superior a la de 2022. Los premios también aumentaron, pero los ingresos netos de los establecimientos descendieron hasta los siete millones de euros, un millón menos que el año anterior.
La tendencia a la baja es más acusada en los salones de juego y las salas de apuestas. En cuatro años, los salones han pasado de 108 a 91 y las salas de apuestas de 25 a 15. En paralelo, el volumen de dinero jugado en apuestas presenciales y los ingresos de estos negocios han disminuido de forma notable, lo que confirma un retroceso del sector en Extremadura frente a la evolución positiva registrada en el conjunto de España.













