El 60% de las apuestas en Brasil se realizan desde plataformas ilegales

| 2 de abril de 2025

La situación del mercado de apuestas en Brasil es un tema crítico que refleja la lucha del gobierno federal por regular una actividad que, a pesar de sus esfuerzos, sigue siendo ampliamente dominada por operaciones ilegales. Con un impresionante 60% de las apuestas realizadas en plataformas irregulares, el impacto negativo de estas actividades se siente en el desarrollo sostenible del sector.

André Gelfi, fundador del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), destaca que estas empresas irregulares generan ingresos brutos de aproximadamente R$1.000 millones cada mes, lo que subraya la magnitud del problema. La falta de regulación adecuada no solo afecta la competencia leal entre las plataformas de apuestas, sino que también impide la recaudación de impuestos que podría destinarse a diversas actividades sociales y económicas.

A pesar de que Brasil ha implementado un marco regulatorio moderno que entrará en vigor oficialmente en 2025, con esfuerzos del Ministerio de Finanzas para combatir las apuestas ilegales, la realidad es que muchas de estas plataformas continúan operando. La eliminación de más de 11 mil sitios web ilegales es un paso positivo, pero la persistencia de empresas que redirigen sus páginas a otras casas de apuestas ilíquidas significa que aún queda mucho por hacer.

Una herramienta que podría ser fundamental en esta lucha es Pix, el sistema de transferencias instantáneas, que permite un monitoreo más efectivo de las transacciones financieras. Gelfi argumenta que, si las instituciones financieras logran rastrear los pagos a través de Pix y verificar la identidad de los usuarios mediante su CNPJ (número de registro de la empresa), se podría reducir significativamente la informalidad en el mercado de apuestas.

El gobierno también ha introducido una tasa de inspección que requerirá a las empresas de apuestas licenciadas pagar mensualmente entre R$54 mil y R$1,9 millones, con el propósito de utilizar esos fondos para actividades que combatan las apuestas ilegales. Esta estrategia no solo busca recaudar ingresos, sino también desincentivar la operación de empresas no autorizadas.

En resumen, la regulación del mercado de apuestas en Brasil enfrenta desafíos significativos, pero con medidas adecuadas y herramientas como Pix, hay esperanza de que se pueda formalizar y desarrollar un sector más sostenible y competitivo. La lucha contra las apuestas ilegales es crucial no solo para la economía, sino también para garantizar un entorno de juego seguro y responsable para todos los brasileños.