Opinión
La gobernanza en juego
Germ?n Gusano (director de la Fundaci?n Codere)

La gobernanza se considera adecuada en la medida en que las diferentes entidades realizan sus procesos y procedimientos conforme a toda la normativa aplicable en cada entorno operativo.

 
Tanto los órganos internos como los empleados deben desenvolverse con total claridad en sus actuaciones e incluso se ha reforzado legalmente con la posibilidad de que las personas jurídicas respondan penalmente en aquellos supuestos en que no se haya ejercido el suficiente control sobre su personal.
 
Así, desde hace unas décadas, en un contexto de incremento de la globalización e interconexión mundial y tras conocidos desvíos multinacionales de gestión muy relevantes, el cumplimiento normativo se ha convertido en un baremo imprescindible para medir la credibilidad y el respeto dentro de gran parte del panorama internacional.
 
La buena gobernanza promueve, entre otros valores, la legalidad, la transparencia, la responsabilidad y la ética, de modo que el estado de derecho sea efectivo, eficiente y duradero. Llevando estos principios a la práctica, frecuentemente somos testigos de graves irregulares y de nuevas normativas que, como resultado, aún proporcionan una visión caótica. Cada vez existe mayor complejidad a la hora de conocer todo el entramado jurídico y poder proceder a cumplirlo, aun mediando voluntad de hacerlo.
 
El compliance avanza ante las continuas sospechas de falta de honestidad, ineficiencia y despilfarro. La mayor amenaza proviene de la corrupción, la desigualdad o de los entornos de pobreza, todo lo cual facilita las ilegalidades y la opacidad, debilitándose la seguridad jurídica y menoscabando la participación y los derechos o libertades fundamentales. Afortunadamente, existe un abanico muy amplio de entidades, públicas y privadas, nacionales e internacionales, con intereses comunes en afianzar un gobierno responsable basado en la cultura de la legalidad que, en definitiva, conlleva la del cumplimiento individual y colectivo de la Ley.
 
Para alcanzar el desarrollo social que garantiza una adecuada gobernanza, tanto los reguladores como la sociedad civil deben desempeñar un papel activo al establecer prioridades e interiorizar esa cultura de la legalidad. La gestión empresarial reclama afianzar externamente el cumplimiento normativo y la seguridad jurídica, para fortalecer internamente su propia gobernanza.
 
Este proceso se promueve a través de diferentes vías, por ejemplo, se apoyan activamente distintos entornos de información y reflexión, promocionando las bondades del cumplimiento normativo, capacitando al personal e implementándose códigos de conducta basados en las normativas reconocidas internacionalmente. En definitiva, se fomenta el diálogo y se inserta la cuestión en el debate público, facilitando la divulgación de las prácticas más idóneas. El enfoque empresarial a la hora de combatir la ilegalidad debe enfatizar la prevención a través de medidas que fortalezcan y fomenten la buena gobernanza para que esté presente en todas las relaciones comerciales.
 
La labor del departamento encargado del compliance, tanto en la interiorización de la cultura legal como en la definición y anticipación frente al específico panorama de riesgos, es de incalculable valor. En la actualidad, complementa jerárquicamente tanto a las asesorías corporativas como al resto de áreas, con el objetivo de consolidar las buenas prácticas. Sus protocolos de actuación se destinan específicamente a impedir que se pueda utilizar la organización, sus medios y sus recursos, para cometer un delito.
 
En el caso de la industria del juego de azar, el departamento de cumplimiento promueve el respeto de las normativas basadas en competencias internacionales, estatales, autonómicas e incluso municipales; tanto en entornos offline como online con diferentes modalidades de juego y requerimientos específicos. Recopila las diversas exigencias sobre certificaciones y homologaciones; realiza esfuerzos para prevenir cualquier fraude económico; filtra a los posibles socios o proveedores de dudosa reputación; controla los riesgos y las desviaciones en la seguridad, tanto física como de los datos y, por supuesto, se aplica en el cumplimiento de otras obligaciones, múltiples y diversas. En un mercado cada vez más regulado y disperso, éstos son algunos ejemplos de su sobrecarga de trabajo para ajustarse formalmente a los requerimientos exigidos y proteger los intereses de todos los stakeholders.
 
Además, si incluimos el concepto de gobernabilidad y lo interpretamos como la situación en la que concurren un conjunto de condiciones favorables para la acción de gobierno o de gestión en un determinado contexto, la gobernanza contribuye significativamente gracias a las exigencias que pretende implementar.
 
Las demandas ciudadanas, en mayor o menor medida, ya están viéndose correspondidas por ofertas empresariales más seguras y responsables gracias a la labor del compliance officer. La gobernabilidad significa estabilidad institucional, social o política, favorecida por la continuidad positiva entre regla y actuación, entre la regulación y los resultados previstos tras su cumplimiento. La gobernabilidad al depender de la gobernanza, muestra el nivel de madurez de una organización y su capacidad para asumir responsabilidades compartidas en la implementación de decisiones y en el arte de gobernar correctamente una actividad. Sin duda, en el sector del juego existen claros ejemplos en esta línea de trabajo, que contribuyen a la estabilidad y al progreso económico. La buena gobernanza se convierte en el escenario idóneo para la distribución equilibrada de los beneficios del crecimiento y la consecución de un desarrollo global sostenible.

Publicado en Expansión 

Anteriores


Convenio: convenido y conveniente

Julián Pérez (abogado y directivo de BR)

Reflexiones sobre la máquina B

Alejandro Landaluce (director general de CEJUEGO)

Una fábula

José Luis Merino (secretario general de ASEJU)

Monopolio contra Monopolio

Carlos Lalanda (abogado)

Prevención de riesgos en el sector del juego

Jorge González (Secretario Sectorial SMC-UGT en Extremadura)

Liderar los cambios

José Vall (presidente de ANESAR)

Análisis de los primeros dos años de vigencia de una normativa pionera en materia de juego

Jesús María Molina (abogado y secretario general de FAMACASMAN)

Sentencias sobre Tasas de juego online: teníamos razón

Carlos Lalanda (abogado)

Captación, retención y futuro del marketing en el juego online

Víctor Sierra (Jefe de producto de Marca Apuestas)

Independencia en Cataluña y juego

Carlos Lalanda (abogado)

Riesgos políticos y riesgos penales: nuevas realidades que deben de afrontar las empresas de juego

Miguel Ángel Blanes (Axium Consulting)

Nuevos horizontes de aplicación de la Unidad de Mercado en el sector del juego

Carlos Lalanda (abogado)

El TEAR de Madrid da la razón a Cirsa

Manuel Matamoros (abogado)

Análisis del reglamento del bingo de la Comunidad Valenciana

Julián Pérez (director-gerente BR Grupo)

Cuestión de imagen

Santiago Asensi (Asensi Abogados)

Portugal, “liquidez internacional”, y huelga de jugadores de poquer

Carlos Lalanda (Socio-Fundador de Loyra)

En relación con el artículo: "El lío del 20% del gravamen sobre los premios…"

Pedro Lamata (Administrador de Loterías)

El lío del 20% del gravamen sobre los premios de Loterías y Apuestas

Carlos Lalanda (Socio-Fundador de Loyra)

El presente y futuro de la explotación de máquinas B

Alexandre Mollá (Director de explotación del Grupo Ensanche)

Novedades legislativas para el juego digital

Miguel Ferrer (Portavoz de Jdigital)
Diseño web www.caprisa.net
Sector de Juego @2016